Activando Logros

310551_10150319382276100_2033485567_nSubí por aquellas escaleras de moqueta verde, cada día parecían más empinadas y sucias pero bueno tampoco es que me extrañara en exceso. Llegué a mi habitación, deje la mochila en la pequeña silla que estaba junto a mi cama, y me senté en mi cama cruzando mis piernas en posición india y estudiando el ticket que poseía en mi mano.

Ensayé una y otra vez, Hello I need actívate sim card (inglés indio como mi manera de estar sentada), numbers ***********, si tenía que decirlos ya lo tenía claro, si había que teclear aún sería mucho mejor.

Respiré hondo varias veces antes de realizar la llamada, me conciencié y marqué el 0800 800 021 en mi Nokia Expres music (cuidaaaaaaaaado que tenía whatsapp eh!). Contestaron a mi llamada, pero por desgracia no contestó una máquina, lo hizo una persona, de hecho un chico. No entendí absolutamente nada de lo que me dijo mientras que yo solo decía “Hello I need actívate sim card“ recuerdo que me pidió el código y cuando no entendía él decía “numbers” pero por algún motivo algo no estaba correcto, y me pedía algo más, mi desesperación iba en aumento y yo no sabía qué hacer, pregunté si hablaba español pero nada, no tenían en aquel momento asistencia en español; recuerdo mi frustración, recuerdo apretar los dientes y los labios, recuerdo sentirme inútil y por momentos querer tirar el móvil contra la pared, no podía más decidí colgar mientras unas lágrimas recorrían mis mejillas ¿Cómo algo tan simple como activar una sim iba a poder costarme tanto? ¿Cómo una cosa tan sencilla iba a ser mi gran piedra en este viaje?

Me enfadé conmigo misma por colgar, por no intentarlo, sequé mis lágrimas, paseé un poco por los pocos metros de habitación que tenía, sacudí mi cuerpo como el que va a realizar un doble mortal, respiré hondo y me situé de nuevo en la cama, tomé el móvil con una mano y con la otra el ticket, miré al vacío, me dije a mi misma que esta vez sí, esta vez realizaría la llamada y activaría la sim card.

Miré el teléfono y marque de nuevo 0800 800 021, esta vez me atendería una mujer que resulto tener mucha más paciencia que el hombre y hablar algo más claro y lento, repetí de nuevo las palabras mágicas “Hello I need actívate sim card“ estaba más concentrada y concienciada y comprendí que además debía dar otros números que no me habían indicado y así lo hice; me dieron las gracias, me dijeron que mi tarjeta había sido activada y fue entonces cuando colgué el teléfono con una adrenalina en mi cuerpo mayor que cuando monté en el Dragon Khan. Celebré esa llamada como si de un gol se tratará, chillando en silencio por el logro acontecido, la misma almohada que en noches anteriores habia ahogado gritos de desesperación y soledad ahogaría esa tarde un grito ahogado de orgullo lleno de energía.

Sí, era una tontería y sí, tan sólo era una llamada para activar una tarjeta sim pero el trago que pasé, la frustración que sentí y la felicidad que me invadió después, es algo que JAMÁS olvidaré.

Anuncios

La odisea de la sim 1

3store Londres Ana Gema GallegoObviamente iba a necesitar un nuevo número de teléfono, ya que estaría un mes en Londres y el roaming es algo caro de soportar, así que entré en la tienda no sin antes respirar hondo y ensayar que decir y de qué manera, “I need a sim, new pone number” más o menos. Podía haberme ido por donde vine, pero entonces no tendría la nueva sim que necesitaba y fue esta, la necesidad, la que me empujó a entrar en la tienda y hacer lo posible por ser entendida.

La verdad es que unos pocos gestos universales y unas pocas palabras entendibles hicieron todo el trabajo por mí, bueno y claro…. También unas cuantas libras esterlinas, si no recuerdo mal fueron unas 15 libras esterlinas. ¡Bieeeeeeen, tenía nueva tarjeta SIM y nuevo número! Sería poner la nueva sim en el móvil y a disfrutar de mi tarifa de internet sin tener que buscar wifi como loca. ¿Suena fácil verdad? Eso pensé yo también mientras pagaba….. hasta que el chico que me atendía me dio un ticket y me explicó que para activar la sim y poder hacer uso de ella debía llamar a un número de teléfono gratuito y activarla, dándole una serie de códigos. El vendedor me marcó con un circulo el teléfono al cual debía llamar y con una línea el código.

Guarde la nueva SIM y volví a la academia mirando atentamente cada calle, cada edificio, cada rincón… Nunca fui fan de Londres, de hecho tiempo atrás me declaré fan de EEUU y en contra de Inglaterra, no por nada en particular, de hecho uno de mis grupos favoritos siempre fue Take That, grupo cuyo origen era Manchester, sin embargo Inglaterra nunca había llamado mi atención.

Aunque creo que esto tiene más que ver con mi manera de ser, me gusta ir un poco a contra corriente, sin explicación aparente. Si todo el mundo quiere hacer algo o le gusta algo… hace que a mí me deje de gustar. Como por ejemplo París o Nueva York, todo el mundo quiere ir a esos dos lugares, como si fuera el sueño de sus vidas, porque es una ciudad que a TODO EL MUNDO GUSTA, quizá y sólo quizá por eso mismo, por esa misma razón yo no quiero ir allí o no está dentro de mis planes de viajar. No quiero hacer lo que todo el mundo hace, quiero ser original, hacer cosas que nadie haga o casi nadie. Pero siempre habrá excepciones que confirmen la regla como mi amada y querida CERVEZA, le puede gustar al mundo entero que yo también la adoraré jaja.

Pero al igual que nos pasa con las personas, nos puede pasar con las ciudades; de la misma manera que formulamos prejuicios sin conocer a alguien y no es hasta conocer más profundamente a esa persona cuando nos damos cuenta que estábamos equivocados, fue así como me di cuenta que Londres era una de las ciudades más maravillosas donde jamás había estado, estaba a tan sólo unos días de caer perdidamente enamorada de la ciudad que años anteriores no estaba ni en mi lista de deseos.

Descubriendo el nuevo habitat

La primera clase podemos decir que fue una clase atípica, una mezcla de presentación, risas, nuevo vocabulario y nuevas experiencias.

Frank compartía sus gustos y nos contaba cosas acerca de él para también dar pie a que lo hiciéramos nosotros, yo sólo recuerdo hablar en plan indio, pensar mil veces antes de decir nada y eso sí, acompañar cada “palabro” que decía con gesticulaciones y “efectos especiales” que hacía yo con la boca, por momentos creí ser Charles Chaplin haciendo comedia muda, pero lo mejor, es que me entendían y se reían, quien me iba a decir a mí que hasta muda soy graciosa.

Llegó el momento del descanso, y debo admitirlo, los primeros días que estoy en un lugar nuevo no soy muy sociable que digamos, me gusta aislarme e ir un poco a mi bola, por lo que mientras muchos de los estudiantes se quedaban en el edificio e iban a la zona común a hacer uso de los ordenadores o comer algo, yo decidí salir a ver que podía encontrar cerca de la academia.

Learn it Town es mi academia pero mi historia cuenta porqué.Recuerdo que al salir, justo enfrente, había una cafetería llamada Picadilly Institute y era básicamente para estudiantes, me pregunté si allí el café merecería la pena. Soy una adicta al café, no puedo evitarlo, no soy persona hasta que no tomo café pero además es qué me gusta el buen café. En mi casa sólo tomamos Camelo, café de Portugal y no he probado un café mejor en toda mi vida, de ahí que cada vez que salga fuera de España me frustre intentando encontrar un café en condiciones, claro que a la vez me sirve de aventura: Ana Gema en busca del perfecto café ¿Misión Imposible? Aún no me he dado por vencida.

Esa mañana estaba más interesada en probar algo nuevo que en la búsqueda del café maravilloso. Camine a mi izquierda, encontré diferentes bares pero fue uno pequeñito el que más me llamo la atención, tenía un poco de todo: desayunos, pizzas y

Mi maravilloso y perfecto donuts.

Mi maravilloso y perfecto donuts.

demás pero fue algo especial lo que me encendería mi deseo …..

Fue un donuts rosa al estilo de Homer Simpson! Jajaja no lo pude evitar, tantos años viéndole volverse loco por ese donuts habían hecho que me encaprichará de él, así que me compre agua y ese maravilloso donuts que podéis ver en la foto, decirme que nos os apetece (mentirosos).

El primer bocado fue…. Aaahahahhghahghgha) más que delicioso, el sabor, la textura, una explosión de dulce en mi boca. A día de hoy puedo decir que no he vuelto a probar un donuts igual así que a la búsqueda del café perfecto he unido la búsqueda del Mejor Donuts jaja.

Creo que quizá el sabor que más se le aproxima es farto de Mercadona, no los fartones Polo no, si no los que hace Mercadona, ese glaseado que les ponen por encima que me vuelve loca a mí en verano…. Pues puedo casi asegurar que es el sabor más aproximado al glaseado de mi donuts.

Seguí la calle donde había comprado mi donuts y encontré un McDonalds que hacía esquina, “Buen hallazgo” pensé “me vendrá bien en más de una ocasión”. Seguí caminando y para mi sorpresa me encontré con un teatro que hacía un musical de
Michael Jackson y justo al lado otro musical que creo que era de Abba pero quedé tan obnubilada por Michael que ahora mismo no recuerdo cual era. Una calle más adelante otro musical, estaba en la gloria con lo que me gustan a mi!! Esta vez era el de los Miserables pero lo mejor no era eso, lo mejor es que acaba de entrar en el barrio Chino, me gustó mucho como lo tenían decorado, no sé me resulto curioso pero lo mejor sería una tienda de telefonía que encontré, se llamaba 3store y sería lo que pondría a prueba mi inglés, pondría a prueba mi paciencia y me enseñaría que aun que frustrada nunca debo darme por vencida.

Primer día de clase en Picadilly Circus

Y allí estaba yo, mirando cada rincón de la que sería mi segunda casa en Londres. Tímidamente recorriendo cada parte de la academia, prácticamente enamorándome de aquel lugar y mirando el reloj a cada segundo hasta que fuera la hora de llegar a clase.

Se encontraba en el segundo piso, recuerdo la moqueta gris del suelo y en frente de mí una puerta roja con una ventanilla circular en ella donde poder observar la clase desde fuera, entonces comenzó, mi corazón se aceleraba por momentos, mi respiración cada vez más rápida; era una mezcla de miedo, vergüenza, “donde me he metido” y ¡¡ADELANTE!!.

Recuerdo entrar en la clase la primera (como casi siempre suelo hacer), sillas negras casi alrededor de toda la clase, moqueta gris oscura, a la derecha unas ventanas gigantes que daban a Picadilly Circus, las vistas eran maravillosas, ver esos autobuses de 2 plantas, los taxis negros, el murmullo de la gente, ….. Quería estar cerca de las ventanas y así lo hice, me senté en el lado de las ventanas. Más o menos en frente de mí estaba la pizarra, una pizarra digital, la primera que había visto, y me causó mucha pero que mucha curiosidad.pizzara digital picadilly

Fui cauta, era mi primer día y no quería tener bronca, aunque tampoco creo que me hubiera enterado mucho.

Para esta primera semana cultural no teníamos adjudicados ningún nivel, éramos todos una mezcla de ellos. En el examen previo a la matriculación que hice había salido que era Pre-Intermedio Bajo.

Comenzaron a llegar más estudiantes, se iban sentando poco a poco, iba llenándose el aula mientras yo observaba y decía “Hello” o “Hi”, todos teníamos la misma cara, una mezcla de timidez y felicidad. De repente entró alguien, parecía joven, iba desaliñado, recuerdo perfectamente sus zapatillas de baloncesto, unos vaqueros rasgados y una camiseta de deporte, era rubio y alto. Mientras esperaba a ver dónde se sentaba, este se limitó a quedarse de pie, dejar unas cosas en la mesa y mirarnos….ERA EL PROFESOR!

frank cademSe presentó, su nombre era Frank Brown. Desde el primer momento nos dio muy buen rollo y se notaba que la semana sería divertida.

Lo primero que hicimos fue presentarnos cada uno, decir de donde veníamos, que nos gustaba y cuánto tiempo estaríamos allí. Por desgracia no recuerdo a todo el mundo pero si con los que más contacto tuve durante esa semana: 2 españoles, 2 francesas, 1 china y 2 brasileñas.

Frank repartió unas hojas de vocabulario sobre moda, ropa y accesorios. Y luego nos explicó cómo sería nuestra semana cultural, la verdad es que no tenía ni las más remota idea de que sería taaaaaaaaaaaaaaaaaaan sumamente genial.

Bienvenida en Picadilly Circus

Llegó la hora, tocaba entrar a la reunión de bienvenida. Nos llamaron a todos y nos hicieron entrar en una sala, no sabría decir cuántos éramos allí dentro pero si podría decir que éramos más de 20. Cada uno de una nacionalidad, de un padre y de una madre, cada uno por diversas circunstancias, diferentes objetivos pero un mismo fin: Aprender Inglés.

En la reunión nos dieron una carpeta, la verdad que muy chula y a la cual tengo muchísimo cariño; también nos dieron una libreta del estudiante, donde los profesores nos harían sus anotaciones; un marca páginas y folletos de información acerca de la academia y demás cosas interesantes.

Nos separaron en 2 grupos, los que habíamos elegido que la primera semana fuera cultural y los que habían decido empezar directamente “al tema”.

Cada grupo teníamos asignadas unas aulas, a las cual nos explicaron cómo ir por supuesto.

Nos comentaron cuales iban a ser los libros que utilizaríamos y que teníamos 2 opciones, o bien adquirirlos allí mismo o bien alquilarlos por 17 pounds, estos serían devueltos cuando devolviéramos los libros en perfecto estado. La verdad es que me encanto saber que podíamos alquilar los libros y no tener que gastarnos un dineral en comprarlos; supongo que no estoy acostumbrada a que no quieran saquearme con cualquier burda excusa.

malvern libreria

Acto seguido nos explicaron las instalaciones, habían diferentes plantas, baños, una librería, no era muy grande pero era lo suficiente para proveer a los estudiantes de lo necesario, también existía la posibilidad de reservar una radio y unos cd’s y así practicar el listening; por último mi parte favorita era la zona común, donde teníamos acceso a ordenadores con Internet, no existía en sí una norma que te dijera que sólo podías estar un tiempo determinado en el ordenador, pero si nos pedía que fuéramos compañeros y respetáramos que todos queríamos utilizar el ordenador. En esa sala además teníamos sillones, acceso wifi en toda la sala, máquinas de café y refrescos. Esta sala además estaba justo en frente de la librería y se situaba en el primer piso donde también estaban las oficinas de recepción.

Se dio por finalizada nuestra reunión, salimos todos con nuestras carpetas y libretas camino a ojear las instalaciones que serían nuestra segunda casa, como el futbolista que pisa un campo ajeno para ver como es el tacto, como es el suelo, las medidas, donde no debería pisar,…. Todo antes de iniciar nuestra primera clase y conocer a nuestros compañeros de clase durante el próximo mes.

Un poco de mi…. (1ª parte)

Quizá te preguntes quién soy y porque estoy escribiendo este blog. Igual no te lo preguntes y simplemente estás aquí por casualidad. Me gustaría contarte mi historia, noooo.. no voy a  contarte mi historia desde que nací en plan “corría el año 1981, era una mañana calurosa…” .

Lo que voy a hacer, es contarte la historia que para mi fue el inicio del camino que me llevo a convertirme en mujer emprendedora. Todo comenzó  cuando en Abril del 2009 termina mi contrato con Iman Temporing en Gandia. Fue un trabajo de “temporada”que le llaman, yo era “técnico de selección de personal” de refuerzo, cosa que sucedía por segunda vez (ya que trabajé en el mismo puesto el año anterior). Después de esto, comencé a buscar empleo, con la mala suerte de estar coincidiendo con la crisis. Fuera a donde fuera, mirara donde mirara siempre me encontraba con las mismas barreras: * más de 5 años de experiencia o * Inglés alto.

experiencia Me enfrentaba ante un gran problema, tenía 28 años y me encontraba ante un mercado que me exigía una experiencia exagerada en el ámbito de los Recursos Humanos o la Administración (estudié Relaciones Laborales). Por desgracia, no tuve la oportunidad de trabajar mucho tiempo seguido, por lo que tuve que descartar todas esas ofertas de empleo. Aun así envíe mi curriculum a todas ellas, ya se sabe, por si acaso.

Descartada la experiencia, sólo podía optar a tener un buen inglés ya que experiencia no tenía y sin un nuevo contrato me sería imposible adquirirla; pero sin embargo el Inglés dependía de mí,

keep-calm-and-aprende-ingles-2no de ningún empleador, no de ninguna empresa….SÓLO DE MI. No tenía otra opción, debía aprender Inglés sí o sí. Por lo que me puse a ello (En cuanto al trabajo…. me dedique los veranos a trabajar de socorrista). Lo primero que hice fue apuntarme a las Escuela Oficial de Idiomas de Gandia. Si alguna vez has intentado apuntarte a la EOI, sabrás que las colas para apuntarse son enormes y que la posibilidad de entrar a estudiar allí son realmente bajas, por lo que tome la decisión de apuntarme al programa que impartían a distancia “That’s English”. A este programa se apuntaba poca gente por lo que tuve la posibilidad de estudiar en la EOI pero de otra manera.

¿Cómo funcionaba éste método? Pues prácticamente te dan todo el material, libros, apuntes, CD, DVD,…. eres tu quien se prepara. Luego hay unas fechas en las cuales debes ir a tutorías y obviamente exámenes presenciales.

Debo decir que aprobé los exámenes pero que no sólo me aburrí en el proceso de aprendizaje sino que además apenas aprendí algo. Sí, memorice y sí, me prepare para el examen. Pero como siempre, cometí el error de toda la vida y al que nos tienen acostumbrados: ME PREPARE PARA APROBAR NO PARA APRENDER. Por lo que al salir del examen, yo no sabía más Inglés. Yo no sabía comunicarme, yo no podía poner en un curriculum que tenía un nivel de Inglés.

Me encontraba de nuevo como al principio, necesitaba aprender Inglés para poder trabajar y seguía estancada con el básico Inglés de indio. Había perdido todo un año para lograr poner unas palabras en una hoja que me brindara más oportunidades de trabajo y aun así….. se quedó como tal, COMO AÑO PERDIDO 😦

Pero no todo en la vida es negro y por su puesto TODO absolutamente TODO pasa por algo. Necesitaba aprender Inglés, estaba desesperada pero también tenía un problema y es que económicamente no podía hacer mucho más….

Una mañana, mi madre tenía cita con el médico y le acompañé, le dejé en la puerta y me fui a aparcar (no quería que llegara tarde a su cita con el doctor), salí de la rotonda y seguí circulando por la misma cuando de repente, en un segundo y sin saber cómo, oí un golpe y mi coche comenzó a girar sobre sí mismo. Perdí el control del coche, estaba desorientada sin saber que pasaba, hasta que el coche paró de girar, me quedé a escasos centímetros de una farola, la suerte quiso que fuera así. Intenté entender que había pasado, la gente se posicionaba alrededor y yo seguía sin entender nada, hasta que un hombre se bajó de su moto, vino hacia mí y me dijo: “Ha sido ese coche azul, él te ha golpeado”. Sí, efectivamente, tuve mi primer accidente. No os quiero aburrir mucho más con este detalle, por desgracia me ha quedado un lesión crónica en el cuello que es bastante incómoda y de por vida pero puedo afirmar que ese día TUVE LA SUERTE DE TENER UN ACCIDENTE. En el próximo post sabréis por qué. Hasta entonces DISFRUTAR DE LA VIDA!