Bienvenida en Picadilly Circus

Llegó la hora, tocaba entrar a la reunión de bienvenida. Nos llamaron a todos y nos hicieron entrar en una sala, no sabría decir cuántos éramos allí dentro pero si podría decir que éramos más de 20. Cada uno de una nacionalidad, de un padre y de una madre, cada uno por diversas circunstancias, diferentes objetivos pero un mismo fin: Aprender Inglés.

En la reunión nos dieron una carpeta, la verdad que muy chula y a la cual tengo muchísimo cariño; también nos dieron una libreta del estudiante, donde los profesores nos harían sus anotaciones; un marca páginas y folletos de información acerca de la academia y demás cosas interesantes.

Nos separaron en 2 grupos, los que habíamos elegido que la primera semana fuera cultural y los que habían decido empezar directamente “al tema”.

Cada grupo teníamos asignadas unas aulas, a las cual nos explicaron cómo ir por supuesto.

Nos comentaron cuales iban a ser los libros que utilizaríamos y que teníamos 2 opciones, o bien adquirirlos allí mismo o bien alquilarlos por 17 pounds, estos serían devueltos cuando devolviéramos los libros en perfecto estado. La verdad es que me encanto saber que podíamos alquilar los libros y no tener que gastarnos un dineral en comprarlos; supongo que no estoy acostumbrada a que no quieran saquearme con cualquier burda excusa.

malvern libreria

Acto seguido nos explicaron las instalaciones, habían diferentes plantas, baños, una librería, no era muy grande pero era lo suficiente para proveer a los estudiantes de lo necesario, también existía la posibilidad de reservar una radio y unos cd’s y así practicar el listening; por último mi parte favorita era la zona común, donde teníamos acceso a ordenadores con Internet, no existía en sí una norma que te dijera que sólo podías estar un tiempo determinado en el ordenador, pero si nos pedía que fuéramos compañeros y respetáramos que todos queríamos utilizar el ordenador. En esa sala además teníamos sillones, acceso wifi en toda la sala, máquinas de café y refrescos. Esta sala además estaba justo en frente de la librería y se situaba en el primer piso donde también estaban las oficinas de recepción.

Se dio por finalizada nuestra reunión, salimos todos con nuestras carpetas y libretas camino a ojear las instalaciones que serían nuestra segunda casa, como el futbolista que pisa un campo ajeno para ver como es el tacto, como es el suelo, las medidas, donde no debería pisar,…. Todo antes de iniciar nuestra primera clase y conocer a nuestros compañeros de clase durante el próximo mes.

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